En gran parte del mundo, las temperaturas, las lluvias y los vientos ya no son lo que eran. Además de cambiar su intensidad, los patrones meteorológicos ya no respetan el calendario. A la confusión, que altera la fauna, la flora y a la gente, se suman eventos climáticos extremos que causan destrucción y afectan economías.
El termómetro terrestre debe su enloquecido funcionamiento a factores como la acumulación atmosférica de gases de efecto invernadero emitidos por las actividades humanas. La comunidad científica advierte que un recalentamiento superior a dos grados puede ser fatal.
La cumbre climática de Copenhague no consiguió en diciembre de 2009 una respuesta política a este problema. Y las soluciones se pospusieron hasta noviembre de este año, cuando los gobiernos del mundo vuelvan a reunirse en México. Lea todo lo que pasa con el cambio climático en IPS Noticias.